Ing. Químico. Candidato a Doctor en Ingeniería. Universidad de Antioquia. Becario Gobcesar, Colciencias, UPC
Se alaba con entereza la decisión del gobierno departamental de establecer una gerencia de proyectos productivos que realizará una inversión superior a los cien mil millones con el programa renace Cesar, en “un compromiso de generar proyectos viables, sostenibles con los campesinos de pala y machete que tienen derecho a convertirse en productores con ingresos dignos’’, buscando que “los pequeños campesinos aumenten la escala de producción, incrementen los rendimientos por unidad de tierra y de animal, reduzcan los costos por hectárea y tengan acceso oportuno al crédito, a la biotecnología, a las buenas prácticas agrícolas y a la comercialización de los productos”, incluyendo la siembra de diez mil nuevas hectáreas en cultivos como frutales, renovación de café, aguacate, plátano de exportación, yuca industrial, maíz tecnificado, ají, fríjol, hortalizas, palma de aceite, caucho, cacao y silvopastoril, entre otros, basado en el concepto del ministerio de agricultura, que dice que la fluctuación en los mercados mundiales de alimentos puede generar una enorme oportunidad para ampliar la frontera agrícola de Colombia con más producción de alimentos, generando oportunidades de ingreso y empleo en las zonas rurales.
Sin embargo, la riqueza esta oculta, el negocio no radica solo en la producción de alimentos sino en el aprovechamiento o la transformación que hagamos de ellos, en el valor agregado que se dé a estos productos, que permita regular los precios en época de cosecha, tener disponibilidad del producto durante todo el año, generar nuevas alternativas de empleo, utilizar mano de obra técnica, tecnóloga y profesional, etc.
Tenemos ejemplos claros y precisos de la posibilidad de montar pequeñas agroindustrias, el Ministerio de Agricultura acaba de entregar plantas de bioetanol de pequeña escala (Frontino, Tumaco y Barbosa), ejecutado por CORPOICA por un valor de $6.400 millones, de los cuales $4.400 millones fueron aportados por el Ministerio de Agricultura, $1.300 millones por la Gobernación de Antioquia y $700 millones por el IPSE, con una producción de 5.400 litros diarios y un área de 350 hectáreas de caña de azúcar para su abastecimiento.
Qué pasa con la agroindustria del mango y la naranja y en general frutales?. No será posible establecer pequeñas plantas para producir jugo, pulpa y demás derivados, por lo menos para suplir el consumo interno departamental y no estar consumiendo marcas importadas o de otros departamentos y con el residuo (cascaras y bagazo) extraer aceites esenciales (en aceites esenciales de cítricos importamos un millón de dólares en el 2002) y pectinas (importamos 2.710.801 dólares en el 2007). El Plan Nacional Frutícola liderado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural prevé incrementar en 150% el área de producción de mango para aprovechar la dinámica creciente de la demanda mundial, encontrando que en Antioquia, Bolívar, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Magdalena y Tolima hay 22 clones elite o sobresalientes de mango hilacha o Magdalena River que superan las exigencias de la agroindustria de pulpa de fruta y es el material más apropiado para la incorporación de nuevas áreas de siembra en Colombia (70% mango para agroindustria y el 30% para consumo fresco), cuya tasa de crecimiento ha sido del 10% anual en los últimos quince años en especial el mercado de pulpas y derivados del mango (agroindustria).
En el caso de la agroindustria de plantas medicinales, aromáticas, arbóreas y condimentarías de donde se obtienen aceites esenciales (Producción mundial de 50000 ton y un mercado de un billón de dólares), Oleorresinas, Resinoides, Bálsamos y Resinas a partir de caucho, etc. que sirven para producir olores, sabores, colores naturales que tienen mercado tanto crudos o refinados tales como Geraniol, Citronelal, Eugenol, Cariofileno, Cíneol, Eucaliptol, Citral, Limoneno, Acetato de linal, Mentol, Carbona, 3-Hexil piridina, Alfa- pineno, Limoneno Alfa y Beta Tuyona, Acido rosmarinico que utilizan pequeñas cantidades de tierra y tienen mercados atractivos en la industria de las fragancias, aromas o sabores, medicamentos, industria químicas, siendo el mercado mundial de productos naturales para sabores y fragancias de 4000 millones de US$ / año, representados en esencias de naranja y limón, mentas, citronela, cedro, Eucalyptus, citral, lavandas y lavandines, rosa, jazmín, sándalos, patchouli, etc.
Cada una de las iniciativas de siembra y apoyo a procesos productivos, podrían generar alternativas agroindustriales que reciban dicha producción, asegurando la estabilidad y los ingresos que requieren nuestros campesinos, que completen la cadena de producción de la cual no disponemos en el Departamento del Cesar.
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